Nuestra residencia está destinada a mujeres independientes. Nuestro principal objetivo es el bienestar de cada persona, desde que llega siendo autónoma hasta el final, con toda la fragilidad que esto implica. Todo el personal de la residencia, desde el equipo religioso de las Monjas Angélicas hasta el equipo de portería, lavandería, limpieza, comedor, auxiliares y equipo técnico, trabajamos para garantizar la mejor calidad de vida para las mujeres que eligen residir en nuestro centro. En la residencia, se mantiene la privacidad necesaria para una buena calidad de vida, viviendo en un gran complejo pero teniendo una habitación individual a su gusto con baño privado. Además, se ofrecen todos los servicios necesarios para cubrir las necesidades básicas de la vida diaria. También contamos con una iglesia en la residencia, donde se celebra misa diariamente, y se ofrecen servicios de distintos profesionales con diversas actividades.